El trabajo comienza con una inspección detallada de las ventanas existentes, para determinar el tamaño, el tipo y el estado de las ventanas existentes. Una vez que se ha determinado esto, se procede a la remoción de las ventanas existentes.
Según los datos recogidos en el primer paso nos encargamos de pedir las licencias y las ventanas.
Después de retirar las ventanas antiguas, el equipo de instalación prepara el área de instalación. Esto puede incluir el relleno de espacios y la nivelación de las aberturas, para garantizar que las nuevas ventanas se ajusten perfectamente al espacio.
A continuación, se instalan las nuevas ventanas en el marco preparado. Aseguramos que las ventanas estén niveladas y que se ajusten correctamente en su posición. Se utilizan selladores y aislantes para asegurar que las nuevas ventanas estén selladas y aisladas adecuadamente, lo que ayudará a mejorar la eficiencia energética en el complejo.
Finalmente, limpiamos el área de trabajo y se aseguran de que las nuevas ventanas estén funcionando correctamente. Esto incluye pruebas para asegurarse de que las ventanas se abran y cierren sin problemas, y que estén seguras y bloqueadas correctamente.


